¿A dónde te llevan tus pensamientos?

¿Se han puesto a pensar alguna vez qué daño o beneficio nos genera lo que pensamos? En las escuelas o en las iglesias nos han enseñado que todo lo que pasa en nuestra vida diaria es por cuestión del azar, del destino, o alguna providencia de un ser superior, que nos premia o castiga dependiendo de si nuestro comportamiento es catalogado –según los estándares de la sociedad o de algún dogma- como “bueno” o “malo”.

Cuando algo inesperado que nos afecta sucede en nuestras vidas, volteamos inmediatamente al cielo clamando ayuda celestial para obtener respuesta de porqué pasó tal o cual situación. Existen otros que se lo achacan a situaciones azarosas, como si fueran simples coincidencias. Y unos más aventurados se consideran víctimas de alguna especie de brujería hecha por otra u otras personas que “me tienen envidia”.

Si bien estos dogmas vienen heredados de casa o de la enseñanza que hemos recibido, el factor común radica en que ninguna nos enseña a hacernos responsables de nuestros propios actos. Por lo general, volteamos hacia alguien –o algo- más para fincar alguna responsabilidad por lo que nos haya sucedido, sin tener las ganas o la capacidad para discernir si fuimos nosotros mismos quienes causamos eso.

state of mind isSin embargo, si hay algo que necesitamos empezar a cambiar como humanos y seres racionales que somos, es la forma de ver cómo y por qué suceden las cosas día a día. Si alguna vez han pensado tanto sobre algo que se presenta en sus vidas tiempo después, entenderán que no fue casualidad ni designio de un ser superior.

Todos y cada uno de nosotros tenemos la capacidad de crear nuestro propio camino, nuestro futuro, nuestro universo. Cuando logramos comprender el alcance que tiene nuestra capacidad creadora, es el momento en el que suceden esas cosas que llamamos “milagros” y, así, lograremos discernir que tenemos las herramientas suficientes para generar el universo que queramos alrededor nuestro.

Así de grande es el poder de nuestros pensamientos. Pero a la vez peligroso. Todo lo que pensamos, es lo que atraemos, así de sencillo. Es por esto que tenemos que ser cuidadosos con todas las ideas que nosotros mismos generamos en nuestra mente. Lo que pensamos, es lo que obtendremos. Si pensamos cosas negativas, nuestra vida se llenará de situaciones negativas. Si pensamos positivo, nuestro camino día con día será mucho más sencillo.

¿No me creen? Vean el siguiente video, que refleja exactamente lo que quiero decirles. ¿Se dan cuenta del impacto que nuestros pensamientos tienen sobre los demás? Cada vez que decimos algo negativo a alguien –incluso a nosotros mismos- nos generamos un daño físico. Sí, físico, por muy descabellado que parezca. Nuestro cuerpo es capaz de recibir y reflejar lo que pensamos de nosotros mismos. Es por esto que debemos cuidar incluso lo que pensamos sobre nosotros mismos. En lugar de hacernos menos, de insultarnos o de reprocharnos cada vez que cometemos un error, generar un pensamiento positivo, sin importar las circunstancias nos ayudará a salir adelante de cualquier problema que podamos tener.

No esperen porque llegue la ayuda divina, ayúdense ustedes mismos. No esperen un designio celestial, créenlo con sus propios medios, y con el arma más importante que pueden tener: la mente. Adelante, piensen positivo, y dedíquense a crear su propio universo.

 

#ContraElSilencioMx         #ConMexicoNoSeJuega        #NoMásPoderAlPoder              #EPNvsMéxico

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2 respuestas a “¿A dónde te llevan tus pensamientos?

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