Lo que nos dejó el Mundial de Brasil 2014

Como todo en esta vida, el mundial de fútbol de Brasil 2014 se terminó el domingo pasado y dejó muchas anécdotas, comentarios y reflexiones que pueden servir a la gente en general, siempre y cuando nos hayamos dado la oportunidad de apreciar más allá de la simple escena de once contra once en una superficie verde con dos porterías en cada extremo.

Sin algún orden en particular, en lo personal me quedo con lo siguiente:

MÉXICO. – Como cada cuatro años, nuestra selección nos hizo vibrar de emoción y nos permitió soñar con llegar al famoso “quinto partido”. A pesar de que las fallas durante la etapa clasificatoria provocó que muchos aficionados (incluyéndome) nos hartáramos del estado en el que se encuentra nuestro fútbol y que, incluso, deseáramos que México no clasificara al mundial, bastaron 180 minutos para borrar ese sentimiento negativo para llenarnos de la ilusión de hacer un buen papel. Al final, México quedó eliminado en los octavos de final –como en las últimas seis ediciones del mundial-, con un sabor más agrio que dulce. Si bien tuvimos que enfrentarnos con errores arbitrales en los cuatro partidos que disputamos, considero que morimos de lo mismo de los últimos mundiales: falta de actitud.

mexico team
Equipo mexicano

Los primeros 70 minutos del juego nos dieron la ilusión de “acariciar” el tan afamado quinto partido. Sin embargo, y como siempre pasa con los mexicanos en cualquier ámbito, se nos olvidó que el juego dura 90 minutos (más lo que agregue el árbitro). Empezamos a pensar en si enfrentaríamos a Costa Rica o Grecia, los propios comentaristas hablaban de romper la maldición de los octavos de final, e incluso algunos jugadores eran captados por las cámaras sonriendo cuando todavía quedaba un tramo que recorrer para finalizar el encuentro. Y así, de pronto, cinco minutos bastaron para cambiar la sonrisa por pesadumbre. Una vez más quedamos fuera, y pareciera que no hemos aprendido la lección. Nos conformamos con lo que teníamos a los 70 minutos, y regalamos 25 a Holanda para que hicieran con nosotros lo que quisieran. Y así pasó. Muchos alabaron la actitud de Miguel Herrera y los jugadores de campo, pero pretendemos ocultar el mal que nos aqueja en el fútbol y otros deportes: falta de actitud.

Alemania - Campeón del mundo 2014
Alemania – Campeón del mundo 2014

LA FINAL. – La final del certamen se disputó, con mucha expectativa, entre Alemania y Argentina. Con estilos completamente diferentes: Alemania llegó como un gran equipo, sin un jugador que sobresaliera entre los demás, pero con una frialdad en los momentos de mayor tensión que solo ellos podían mostrar. Por su parte, Argentina lució más como Messi y los otros 10 en lugar de un conjunto. Hay que aceptarlo, Messi juega para sí mismo y pocas veces se le ve en actitudes de compañero de equipo. Inclusive, previo a iniciar los tiempos extra, hay una escena en la que el entrenador de Argentina está diciendo algo a sus jugadores, quienes se encuentran en círculo alrededor de él, mientras Messi da la espalda y se aleja del grupo. ¿Para qué? Sólo el sabe. Mucho se ha dicho sobre la presión que tenía sobre sus hombros, los problemas que  conlleva padecer síndrome de Asperger y otras similares. Sin embargo, eso sólo lo sabe él y a nosotros no nos toca más que observar lo que hace en el campo de juego y tratar de sacar nuestras propias conclusiones sin juzgar si es un personaje malvado o uno de los seres humanos más incomprendidos de este planeta.

LO MALO. – El arbitraje, sin lugar a dudas, atrajo toda la atención y de manera preponderantemente negativa. Errores arbitrales muy notorios hacían que la gente durara –una vez más- de si la FIFA tiene o no algún interés oculto porque algunos países de mayor “preponderancia” en fútbol a nivel mundial llegaran a las instancias finales. Para muestra, basta ver el desempeño de Arjen Robben con la selección Holandesa. Fue duramente criticado después del juego en el que eliminaron a México por su proclividad a fingir faltas, y en los encuentros siguientes los rivales reclamaban a los árbitros que Robben se había tirado, recurriendo al gesto en el que se utiliza dos manos simulando un clavado. Y así, en muchos otros juegos los árbitros dieron de qué hablar, tomando un protagonismo innecesario, siendo que la temática de la fiesta debía ser el fútbol más que el arbitraje.

brazil claims 2
Repudio de brasileños a la copa del mundo

LO MÁS MALO. – Brasil no sólo no ganó el mundial del que era anfitrión, sino que, en el camino, fue humillado tanto por Alemania en la semifinal (7-1)  como por Holanda en el juego por el tercer lugar (3-0). El mal sabor de boca de los aficionados brasileños se une al descontento generalizado por llevar a cabo el campeonato mundial en un país en el que las desigualdades e injusticias sociales están marcadas hoy más que nunca. El reclamo popular radica en que el gobierno encabezado por Dilma Roussef prefirió gastar millones de dólares en la organización del evento, en lugar de destinar ese dinero a obras de infraestructura y políticas públicas que beneficien a su población. Papel importante jugó el tema de las “favelas”, cuya presencia se volvió incómoda para el gobierno local ante la mirada de los miles de turistas que llegaron al país a celebrar algo mientas, unos metros atrás quedaba el rostro de la pobreza y la desigualdad social, originados por el falso sueño del progreso que generó un boom económico que no sólo no se supo aprovechar en su momento, sino que ahondó en el problema de la injusticia y desigualdad social que aqueja a aquél país. Hoy, Brasil no sólo no festeja nada, sino que enfrenta una época de incertidumbre ante las próximas elecciones presidenciales de octubre/noviembre, abonando el descontento de la mayoría de la población ante los pobres resultados de su selección pero, sobre todo, por las promesas incumplidas por parte de su gobierno, quien seguramente lo pagará –y caro- en las urnas electorales. Caso contrario es la FIFA, quien se embolsó una jugosa cantidad de millones de dólares por la organización y patrocinio del evento, lo cual, personalmente, considero una grosería a los Brasileños por el contraste entre la pérdida de unos frente a la ganancia de otros. Nada lo explica mejor que este video de John Oliver, en el que “explica” a los estadounidenses en qué consiste la FIFA, y la realidad de lo que hay atrás de esta organización.

Después de un mes de fútbol, todo vuelve a la normalidad, y nos volvemos a enfrentar a nuestro rival más difícil: la dura realidad que es vivir en una sociedad en la que unos cuantos amasan riquezas grotescas frente a las carencias de millones de personas que, sin deberla ni temerla, se encuentran al amparo de la “buena voluntad” de los que se vuelven millonarios.

 

#ContraElSilencioMX             #NoMásPoderAlPoder             #EPNvsMéxico                #ConMéxicoNoSeJuega

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s