Lo que la historia no nos ha contado

Hace algunos días tuve una discusión con un amigo que conocí durante la época de mi vida en la que yo era un ferviente cristiano (sí, alguna vez creí en todas esas cosas sobre las que no investigamos pero que repetimos una y otra vez sin saber su verdadero significado) sobre la responsabilidad de las religiones en las guerras que tienen asolado al mundo desde hace cientos de años. Claro que, como buen cristiano que es, el terminó teniendo la razón aunque realmente no la tenía porque, como buen cristiano que es, todo lo que él dijo tenía fundamento en la biblia, y como su contenido es la única verdad de este mundo, todo lo que las demás personas digamos está mal e, incluso, es cosa del diablo.