Abraza el cambio. No es tan malo (ni bueno) como uno lo considera

Todo se mueve constantemente, es una ley universal. Todo se mueve, todo vibra. Si nosotros como el resto de las cosas somos energía vibrando en distintos niveles, significa que esa energía estará en constante transformación por su simple naturaleza. Cuando nacemos somos de una forma, y con el avance del tiempo crecemos, nuestros cuerpos se adaptan y dejamos de ser como éramos al inicio. Es más, la persona que somos en este preciso instante dejó de ser la misma de hace un par de minutos. Así de constante es el cambio.

Cambio3Es natural, entonces, que todo lo que vemos y con lo que estamos en contacto esté en constante movimiento, en perpetuo cambio. Por lo tanto, dichos cambios no pueden clasificarse como buenos o malos, sino que simplemente “son”. ¿Y por qué no podemos etiquetarlos? La respuesta es muy sencilla: todo lo que sucede es relativo. Lo que para mi es algo bueno (me genera un beneficio), para otra persona pudiera resultar en algo malo.

Pongo un ejemplo. Una persona roba a otra su bolso. Para el ladrón esto pudiera ser algo bueno: se hizo de bienes que antes no tenía. Mientras tanto, para la víctima esto es sin duda algo malo: perdió objetos que estaban en su posesión. Así, la misma situación es buena para una persona y mala para la otra. ¿Quién tiene la razón? La respuesta es nadie. Lo que sucedió simplemente fue, y no se puede catalogar como bueno o malo, pues todo es relativo (no voy a entrar en dilemas sobre lo moralmente correcto e ilegal del acto del ladrón, esas reglas fueron establecidas por seres humanos para el control de otros seres humanos).

Lo único absoluto de este tema es que la responsabilidad de todos aquellos cambios suceden en nuestras vidas es única y exclusivamente nuestra. No son situaciones azarosas, tampoco provienen de un ser superior separado en cuerpo y mente de nosotros, y mucho menos son obra de la casualidad. Por el contrario, son la causalidad de todo lo que hemos generado en nuestra mente. Si todo el día tenemos pensamientos e ideas negativas, seguramente lo que venga a nuestras vidas será -adivinaron- negativo.

¿Quieren conseguir un trabajo mejor? Piensen que son merecedores de su trabajo ideal. ¿Necesitan curarse de alguna enfermedad? Nuestro cuerpo reacciona mucho mejor y más rápido a los mensajes que le enviamos que a las medicinas que tomamos. ¿Zapatos nuevos? Visualicen esos zapatos en sus pies, no en un aparador acompañados de las múltiples excusas de por qué no pueden tenerlos. No en vano se dice que “lo que piensas, lo creas”.

Cambio1Entonces, atendiendo a lo anterior, es claro que no podemos clasificar los cambios que llegan a nuestras vidas, o al menos no desde una perspectiva meramente objetiva, pues al final son resultado de lo que pensamos, decimos y actuamos. Si los consideran como malos, entonces cambien su manera de pensar. Si nos traen bienestar, sigan por ese mismo camino.

La idea es hacernos responsable de lo que estamos viviendo, porque eventualmente nos llevarán al destino que hemos planeado para nosotros mismos, pero de nuestra actitud frente a la vida -y a los cambios- dependerá que tan complicado nos haremos el camino, pues en eso sí tenemos una gran injerencia. Al final, siempre nos encontramos en el lugar adecuado para nuestro crecimiento y evolución como seres humanos. Absolutamente todo lo que sucede en nuestro día a día y alrededor son lecciones y mensajes que debemos aprender a recibir para hacer de nuestro camino uno más placentero, o tan complicado como lo deseemos, y es aprendizaje que nos llevará tarde o temprano a nuestro destino final.

Así que, abran los brazos a esos cambios, háganlos suyos y aprendan lo más que puedan de ellos. No son malos ni buenos, simplemente son situaciones que tenemos que experimentar para ser mejores personas, y para entender a fondo cual es nuestra misión en la vida. Porque todos tenemos una, por supuesto, pero unos llegan a ella antes que los demás. Y sobre todo, mucho cuidado con lo que le piden a Dios, porque está ahí, escuchando cada plegaria, analizando cada pensamiento y trabajando para poner en su camino lo que han pedido.

Abrazo.

 

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s