Adiós al mundo corporativo. O algo así.

Como abogado que soy desde hace 10 años, llevo prácticamente toda mi vida laboral en despachos, que poca oportunidad dejan para vivir. Hoy soy más consciente de los milagros que suceden en mi vida, y hablando de cambios, desde hace algunos meses han sucedido varios de ellos, que hoy me tienen viviendo más pleno que nunca. Los milagros existen. Y los hacemos nosotros.