¿Por qué se enoja la gente?

Las personas atravesamos por un sinfín de estados de ánimo a lo largo de un día normal, y la gran mayoría de ellos están condicionados por las situaciones a las que nos enfrentamos a cada momento. Si recibimos una mala noticia, probablemente estaremos de mal humor. Si alguien nos hizo un cumplido, quizás estemos rebosantes de alegría. Si meditamos seguramente estaremos en paz, y así hasta que un suceso de la vida diaria incline nuestro día de uno u otro lado.

Claro que los seres humanos somos todos distintos, y lo que a unos los puede sacar de su centro, a otros llenará de satisfacción, lo que demuestra que no hay absolutos en esta vida, y que la verdad es relativa, dependiendo del punto de vista de quien la exprese. Además, está el viejo cliché de “cada cabeza es un mundo” y, si consideramos que cada uno de nosotros está lidiando sus propias batallas internas de las que los demás poco o nada sabemos, seguramente nos toparemos con reacciones y posturas completamente distintas a la nuestra, lo que de ninguna manera significa, insisto, que la otra persona esté mal. El mismo principio aplica para el tema del enojo. ¿Qué nos hace enojar? La respuesta varía dependiendo a quien se le haga la pregunta.

enojo4Por ejemplo, en mi día a día lo que me hace enojar es que haya más tráfico en las calles de la Ciudad de México que lo normal (considerando el tamaño de metrópoli en la que vivo y la cantidad de gente que transita diariamente por sus calles, es difícil mantener la calma como imaginarán). En términos menos cotidianos, me hace enojar el egoísmo de la gente, o que se hagan ver superiores a los demás por el simple hecho de su situación laboral, económica o social. No obstante, eso que a mi me hace enojar, quizás a los artífices de mi molestia sea una situación meramente normal, por lo que se demuestra que no es que la causa de mi enojo sea ley de vida, sino que para mi manera de ver la vida es una situación que debería erradicarse, cuando para la persona que me cause ese enojo es su modus vivendi.

Sin embargo, la causa de toda molestia o enojo en la gente es solamente una. Sí, una. NO es que el tipo de enfrente se me haya cerrado de manera abrupta sin avisar (al parecer en esta ciudad nadie sabe para qué sirven las direccionales), ni la persona que menospreció a otra por el simple hecho de su color de piel o estatus social. La causa es más profunda, y el lugar en la que se alberga es el menos pensado, pero aún así el más obvio: nosotros mismos. El enojo que padecemos en nuestro diario vivir deriva del ánimo de controlar todo cuanto sucede a nuestro alrededor.

No digan que no de inmediato, repitan la frase y reflexionen un poco: estoy enojado porque quiero controlar la situación que “me hizo” enojar. En realidad la única persona que te hace enojar eres tú. No el chofer del microbús, ni tu jefe ni tus padres ni tus hijos. No, la persona que te hizo enojar eres tú mismo. ¿No me creen? Antes de que me juzguen de loco, recurramos a una situación hipotética:

Quedaste en cenar a las 8:00 pm con una amiga a hace mucho tiempo no ves para ponerse al corriente de sus vidas, y como persona respetuosa del tiempo de los demás que eres, haces lo posible por llegar a la hora de la cita. No obstante, media hora antes te marca para pedirte que retrasen una hora la reunión porque sigue atorada en el trabajo y le tomará un poco más de tiempo salir seguro trabajaba con el malaleche de mi ex-jefe. Como ya ibas en camino al lugar de la cita, te enojas por el inconveniente de tener que esperar a alguien sólo cuando bien podías haberte quedado en casa una hora más para terminar de ver la novela leer unas cosas que tenías pendiente. Estás enojado con tu amiga porque ¿cómo es posible que te haya avisado con tan poca anticipación del cambio de plan? De por sí tienes muchos pendientes como para estar ora hora sin hacer nada esperando a que tu amiga llegue.

enojo5¿Qué generó ese enojo, que ella hablara para retrasar la cita? ¿Que tuviera que dejar de hacer algo para llegar a la hora originalmente acordada? ¿Que tuviera que encontrar en qué usar el tiempo de espera? Todas las preguntas derivan en la misma respuesta: estás enojado por no poder controlar la situación. Quisieras controlar que no se retrasara la cita, o haber terminado de hacer lo que tenías pendiente, pero como no lograste ninguno de los objetivos -no pudiste controlar su resultado-, estás molesto, y lo peor de todo, que no lo estás con la persona con la que te reunirías, ni con el hecho de estar “perdiendo” tiempo valioso. No, lo estás contigo mismo porque dejaste que una situación tan simple como la que se presentó se saliera de tus manos.

Hagan el mismo ejercicio cuando estén enojados, o un rato después ya que se les haya pasado el coraje. ¿Por qué me enoja que alguien se me cierre en plena avenida sin avisar? Porque no soy capaz de controlar lo que esa persona hace, ni pude influir en su decisión. ¿Por qué la gente se enoja cuando pierde su equipo favorito de fútbol? Porque por más que lo intenten, no pueden influir en el resultado -no está en sus manos el control del juego-. Todo, absolutamente toda situación de enojo tiene como raíz la misma: la sensación de no tener el control de lo que está sucediendo, porque  creemos que tenemos la capacidad -y a veces la obligación- de manejar todo lo que nos rodea, y cuando no lo logramos nuestra reacción inmediata es enojarnos “con la otra persona”, esperando que, si mostramos nuestro malestar, el de enfrente se dará cuenta de su error y nos ofrecerá una disculpa.

Mantener un estado de ira -enojo- equivale a tomar veneno y esperar que la otra persona muera. ¿A quién daña ese veneno? ¡¡A TI!! Solamente a ti. En nuestro caso hipotético, la otra persona no tiene ni la más remota idea del coraje que hiciste. Sin embargo, tu esperanza es que ella se dé cuenta de “su error” (no es como que haya tomado la decisión de llegar más tarde solo porque sí y menos si trabaja con el mamerto de mi ex-jefe) y te ofrezca una disculpa en compensación, la cual al final no será suficiente porque nadie va a recuperar el tiempo que perdiste y porque ¿quien se cree ella que es para hacerte esperar? Falta de control es lo que te llevó a un estado mental incómodo, con el que estás a disgusto pero del que no quieres salir por que dejamos que el ego domine nuestra mente.

enojo2Pero no desesperen, que así como la respuesta es simple, también lo es la solución. ¿Cómo dejar de enojarnos por lo que pasa en nuestro día a día? Dejar de querer controlar las cosas. Entender que la persona que tenemos enfrente tiene una lucha diaria qué vivir con sus propios demonios y que, por más que queramos, no podremos hacer que cambie su estado mental en ese momento. Si son cosas que nosotros no podemos controlar, o cosas cuyo status no podemos cambiar, entonces ¿por qué nos enojamos? Soltemos lo que no es nuestro, dejemos que las cosas pasen como tengan que pasar, y entendamos que lo que sucedió es lo único que pudo haber sucedido, y nada más.

De esta manera empezaremos a ver las cosas muy diferente, nuestro estado de ánimo mejorará y, en consecuencia, tendremos una mejor actitud todo el día, independientemente de lo que los demás hagan o digan. Al final, eso será responsabilidad de ellos y de ninguna manera lo podremos evitar. Pero lo que sí podemos tener bajo control es cómo reaccionamos ante esas circunstancias. Nosotros tenemos el poder de cambiar nuestra actitud, nuestro día, y por ende, nuestra vida.

Abrazo.

 

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