Entrevista conmigo (pt. 2)

A mis 34 años de edad nunca me han entrevistado. No lo digo porque mi ego esté lastimado por esta situación, sino porque es algo que todavía no he podido cumplir de mi bucket list. He decidido iniciar una serie de posts en los que entrevisto a alguien, sea de manera verídica o en mi imaginación. Pero sería muy egoísta pretender entrevistar a alguien más, si no experimento antes conmigo. Aquí está la segunda parte de la entrevista que le hice a Jorge Rovelo:

1. Ahora cuéntanos otro aspecto de ti. ¿Qué te apasiona, qué te gusta hacer? 

Muchas cosas. Desde niño he practicado algún deporte, pero ninguno me ha llenado tanto como el hockey sobre hielo. Me encanta leer, es quizás lo que más hago en mis tiempos libres. Me encanta viajar y creo que es una de las razones principales por las que trabajo, para financiar los viajes que quiero hacer. También me apasiona todo el tema espiritual/universal, desde hace algunos años practico la meditación y hace no más de un año empecé a hacer yoga, que también me encanta. Y en términos generales me gusta tomar algunas cervezas con mi gente, ir al cine o ver alguna serie en Netflix. Disfruto mucho hacer ejercicio, ir al gimnasio, caminar. Cosas simples, supongo.

2. ¿Por qué te apasiona tanto el hockey sobre hielo?

A ciencia cierta, no sé. Es un deporte muy distinto a los que más se practican en México, que requiere dominar una habilidad “extra” que es patinar en hielo, porque los deportes comunes basta con saber correr para practicarlos. Implica gran destreza y coordinación tanto visual como mecánica. Es muy rápido y el contacto físico permitido es un elemento que le agrega todavía más emoción. Es el deporte que me permitió vestir los colores de mi país en competencias internacionales, tanto como jugador y como (ahora) coach, y el hecho de viajar a lugares que quizás uno no visitaría en una vacación normal añade al gusto que le tengo. Además, somos tan pocos los que jugamos hockey en México que nos volvemos una comunidad identificados por una misma pasión, como una gran familia unida por dos patines, un stick y un puck. Algunos de amigos más cercanos los conozco de ese deporte, aun después de casi 20 años de conocernos.

3.  ¿Qué te gusta más del hockey sobre hielo, jugarlo  o dirigirlo?

Entrevista1

Son aspectos muy distintos. Como jugador es físicamente agotador, mientras que como coach el agotamiento es tanto emocional como mental. Sin embargo, en esta etapa de mi vida, sin duda dirigirlo. El cuerpo ya no responde igual a mi edad, las lesiones son más frecuentes, y lo practicaría de forma recreativa solamente. En cambio, dirigirlo me ha permitido permanecer en él competitivamente hablando: asistir a mundiales tanto en México como en el extranjero, vivir esa adrenalina y “estrés” anterior al juego, y la satisfacción que da entonar el himno nacional después de una victoria es inigualable. Además, ser coach  de jóvenes me permite devolver al juego todo lo que me ha dado a través de tantos años, es una forma de agradecimiento.

4. Dijiste que el hockey te ha permitido viajar. ¿A qué lugares has ido gracias al deporte?

Gracias al hockey sobre hielo conozco algunas ciudades en Canadá y Estados Unidos, como Toronto, Calgary y Dallas, y en Europa he estado en Belgrado, Logroño y un pueblo español localizado cerca de los Pirineos llamado Jaca. Durante esos viajes he podido visitar otras ciudades como Praga (República Checa), Munich (Alemania), Madrid, Barcelona, Toledo y Burgos (España), París, Megéve y Chamonix (Francia). El lugar más bonito de todos esos, sin duda, es Chamonix, justo en las faldas del Mont Blanc.

5. ¿Quién o qué influyó para adquirir ese gusto por la lectura?

Tampoco sé (risas). Te diría que mis papás, que también les gusta leer, pero estaría mintiendo. Ellos mismos reconocen abiertamente que presenciar ese gusto por la lectura en su hijo los impulsó a adquirir también ese hábito. Quizás influye que, como abogado, estamos en contacto con muchos libros -o al menos esa es la imagen que se tiene de mi carrera-, pero ni siquiera el tiempo me ha dado esa respuesta.

Sólo recuerdo haber tomado “Caballo de Troya” de J. J. Benítez y desde entonces no he parado, leyendo un libro tras otro. Algo me atrapó en ese momento que nunca más quise soltarme. Creo fervientemente que leer nos permite vivir mil vidas en una sola. Nos da la oportunidad de conocer lugares que no podíamos siquiera imaginar, así como acceder a la mente de grandes personalidades, entender cómo operan, qué querían y adquirir lo mejor de cada uno de ellos para crecer como ser humano.

6. ¿Qué género o géneros te gusta leer? 

Leo de todo un poco, pero todo este tiempo he leído novelas. Creo que todos los aficionados de la lectura en algún momento nos hemos acercado a este género. Me gusta mucho el ensayo dirigido a teorías de la conspiración y de temas actuales relevantes. Desde hace algunos años me atraen los mal-llamados libros de “auto ayuda” o de desarrollo humano que, cuando los descubres, te das cuenta que la información contenida en ellos puede enriquecer la vida de las personas. Y en los últimos meses leo mucho sobre el universo: Stephen Hawking, Carl Sagan, Neil Degrasse Tyson y demás colegas. Me llama la atención conocer el vasto universo en el que vivimos y del cual formamos parte importante.

8. ¿Te ves escribiendo un libro en algún momento de tu vida?

Sí, sin duda. Me encanta escribir, es la mejor forma que encuentro para expresar lo que siento y desde hace algunos años tengo esa “cosquillita” de escribir algo. Antes me imaginaba como autor de libros jurídicos. Hoy mi interés es distinto, pero lo que nunca ha cambiado es ese ánimo por tener una obra propia.

9. ¿Qué te llama la atención de la meditación y yoga?

Ambas actividades me permiten desarrollarme como ser humano. Muchas personas consideran la yoga como otra forma de hacer ejercicio, pero va mucho más allá del simple esfuerzo físico. Es el medio para buscar un equilibrio entre cuerpo y mente. Además, el fin último es el dominio de la mente, hacer a un lado los pensamientos que nos causan estrés, ansiedad y miedo para enfocarnos en el momento presente y vivir una vida pacífica. Es, de cierto modo, una forma de meditación, la cual es necesaria para estar en paz con uno mismo y, en consecuencia, con el mundo en general.

10. Estar en paz. ¿Crees que todos deberían practicar meditación y/o yoga?

Sí, por supuesto. Es mejor que ir a terapia, porque te confronta contigo mismo (yoga), con el dominio que tienes de tu mente. Meditar implica ir al origen de todo, hacia adentro de cada uno de nosotros y tener una relación mucho más personal con nosotros y con dios, si se quiere llamarle de alguna forma. En meditación se encuentran las respuestas para todas las cosas que cuestionamos o dudamos.

Continuará…

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