Empáticos y narcisistas

Cuando me vino a la mente este post, pensé en titularlo “empáticos vs narcisistas”, pero estamos tan sumergidos en divisiones en el mundo, que no quiero ahondar en una problemática de por sí severa en la sociedad actual.

En todos lados encontramos etiquetas sociales creadas de manera artificial, simple y sencillamente por ciertos rasgos o características de las personas que, en ocasiones, genera una confrontación cuando no somos capaces de entender que, aun teniendo la misma naturaleza, siempre habrá una manera distinta de pensar. Cada cabeza es un mundo.

Empat
Empatía

Sin embargo, hay una clasificación de los seres humanos que está muy de moda en los últimos años, y la cual atiende, no a sus posesiones materiales ni estatus económico, ni siquiera a sus características individuales, sino a rasgos que a primera vista son imposibles de detectar, hasta que somos capaces de trascender la barrera de la imagen y la primera impresión, para abrirnos a la oportunidad de conocer la esencia de la persona. Ya saben, aquello que es intangible pero que conforma la raíz de cada individuo: sus valores, sus pensamientos, su alma.

Les presento a los empáticos y a los narcisistas.

Una persona empática es aquella que está en sintonía con las emociones de los demás, al punto de sentir lo mismo que ellos. Son amables y sensibles a la energía ajena, al grado de anteponer las necesidades de los otros a las suyas. Además, son muy intuitivos y saben identificar qué tipo de persona eres mucho antes que los demás. La gente suele considerarlos como débiles o víctimas de su amabilidad, lo cual es falso. Son fuertes en su interior, lo cual les ayuda a percibir la energía y emociones de otros.

Empat3
Narcisismo

Por su parte, un narcisista es una persona egoísta, carentes emocional y moralmente, incapaces de sentir un mínimo de empatía por los demás. No toman en consideración los sentimientos de los demás, llegando incluso al punto de no darse cuenta que alguien más pudiera tener sentimientos. Algunos lo consideran un desorden mental; sin embargo, define a la perfección a los que viven en un estado dominado por su ego. Los narcisistas no nacen, se hacen con el tiempo. Son manipuladores y les gusta tener el control.

No todo tiene que ser tan extremo. Como en todo, hay distintos niveles de narcisismo y empatía, pero todos tenemos alguno de estos rasgos.

El desarrollo tecnológico de los últimos años y la consecuente aparición de las redes sociales ha resaltado a los narcisistas. Si no saben identificarlos, les ayudo: son aquellos que pasan todo el día auto-fotografiándose (las famosas selfies). Esto no significa que todos los que acostumbran esta práctica sean insensibles y egoístas. Recuerden que hay distintos niveles en ambos tipos de personas, pero la muestra más obvia del narcisismo es el exceso de selfies que se toman en un día normal. ¿Cuál es la intención con la que lo hacen? Resaltar su persona, su individualidad.

Empat2Detectar una persona empática es más complejo, y suele suceder hasta que se le conoce más allá de la primera impresión. Otra vez, su esencia. Son personas amables, atentas y pendientes a las necesidades de los demás. Pero eso no se aprecia en un primer plano, es necesario ir un poco más allá. Como suelen ser confundidos con personas débiles, una persona narcisista querrá aprovecharse de su amabilidad, pero el empático es capaz de detectar perfectamente la intención y hará lo posible por impedirlo.

 

Vale la pena aclarar que no pretendo emitir juicios sobre uno u otro tipo de persona. Cada individuo tiene una historia que los demás rara vez conocemos, y es esa historia la que lo ha llevado al lugar en el que se encuentra en el espectro descrito. Lo que pretendo señalar es la relevancia de saber identificar estos rasgos y lograr entender más a la persona con la que tratamos. No es lo mismo lidiar con el ego de un narcisista que con la apertura de un empático.

¿Es dañino ser narcisista? Sí, tanto para esa persona como para los que lo rodean. En lo personal, no puedo relacionarme con alguien egoísta, que todo el tiempo habla de “yo, yo, yo”. Simplemente no puedo. He llegado al punto que prefiero darme la vuelta y estar a solas en lugar de tener que escuchar a una persona hablar de él/ella todo el tiempo. Me gusta la gente que habla de ideas, no de personas.

Empat4Admiro a las personas que piensan en los demás, los que buscan ayudar al prójimo aun sin existir necesidad alguna. Los encuentro más alegres e, incluso, mucho más auténticos. Son personas alrededor de las que me gusta orbitar, compartir experiencias, risas o un rato en silencio. Tras leer y conocer más de estos rasgos, me siento agradecido por estar rodeado de este tipo de gente, que tanto bien le hace a la humanidad.

Traten de identificarse ustedes mismos y las personas de las que se rodean. Y lo más importante, inclinen la balanza de su persona hacia el lado empático. Este mundo cada vez necesita de gente que esté dispuesta a dar la mano a otro, a prestar ayuda sin miramientos ni intenciones ocultas. Gente que encuentre en los demás un aliado para mejorar la vida de un extraño, en lugar de alguien que vea en el otro como el medio para alcanzar un fin.

 

Abrazo.

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