Todos tenemos nuestro “huso horario”

A veces me da la impresión que todos tienen prisa por vivir. Como si apresurando las cosas encontráramos antes la felicidad. El secreto está en disfrutar el camino, aprender y entender que todos tenemos vidas distintas, y que lo que uno hace a cierta edad no tiene que ser forzosamente lo mismo para nosotros. Todo tiene su tiempo para cada uno de nosotros.